Semana de la Ciencia UPV Alcoi 2017

  • El ser humano vive en un mundo global acelerado, los avances tecnológicos y científicos se suceden a una velocidad de vértigo, y podemos afirmar sin duda que son los más importantes de la historia: internet de las cosas, la robotización, los teléfonos inteligentes, el big data, la secuenciación del genoma, las energías renovables, el bitcoin, el fintech, las plataformas de intercambio entre particulares…
    Sin embargo la naturaleza humana se sigue planteando los mismos interrogantes que los filósofos presocráticos ¿Qué es el hombre?. En este momento, más que nunca, la ciencia y la filosofía tienen que volver a ser como fueron en la época de Platón y Aristóteles, las dos caras de una misma moneda. ¿Son los científicos los filósofos del siglo XXI?. Se trata de saber cómo administrar el enorme poder que la ciencia y la tecnología han puesto en manos del ser humano.
    De la misma manera que el pensamiento filosófico busca lo bueno y lo malo, el pensamiento crítico influye en la búsqueda de lo verdadero, mediante la humildad intelectual y una mente abierta. Y apoyados en la libertad de pensamiento, nos vemos en la necesidad de evaluar la consistencia y la validez de la información que nos exponen. Este es el objetivo fundamental de la Universidad, que precede a cualquier intento de adoctrinamiento, ya que queremos formar a personas libres y sin miedo, facilitando la igualdad y la libertad. A muchos se les olvida que la difusión de la ciencia cumple ese mismo cometido, y que tenemos una responsabilidad social de compartir los recursos académicos con la enseñanza obligatoria y postobligatoria, fomentando las vocaciones científicas. El empleo no crecerá en cantidad y calidad con reformas laborales, sino con una apuesta decidida por aumentar la inversión en educación y en investigación científica. Y nos preguntamos, ¿la sociedad española cree que la educación es importante?